El culto Hobonichi

Te acabas de soplar decenas de videos de Insta o de Tiktok (por cierto, ya nos sigues? guiño guiño) que hablan de una tal agenda Hobonichi. Fue el monotema de las creadoras de papelería durante todo agosto y septiembre por su lanzamiento anual.

El entusiasmo que despiertan no es casualidad. Son agendas japonesas que se han ganado un lugar entre quienes disfrutamos escribir, organizarnos y pegar papelitos. Primero por su diseño de portadas y los interiores, pero también por todas las ideas que aparecen cuando ves cómo las usa alguien más.

Si quieres conocerlas, aquí vamos a platicar de dónde vienen, qué cambia entre sus modelos y en qué fijarte para elegir una. Y cuidado porque quien las prueba, no las deja…

Antes de las agendas hubo un sitio web

Hobonichi empezó con Hobo Nikkan Itoi Shinbun, un sitio japonés creado por el escritor y publicista Shigesato Itoi (también es el creador del juevo Earthbound). Su nombre se traduce aproximadamente como “Periódico Casi Diario de Itoi”. De ahí sale la palabra Hobonichi.

En 2001, el equipo lanzó su primera agenda con una idea bastante concreta: hacer una que ellos mismos quisieran usar. Esa primera edición vendió 12,000 ejemplares. Desde entonces, la han ido ajustando con las experiencias y sugerencias de quienes la usan. Puedes recorrer esa evolución en la historia oficial de Hobonichi.

El nombre completo del producto es Hobonichi Techo. Techo quiere decir agenda o cuaderno de planificación en japonés, así que cuando ves esa palabra en la tienda, ya sabes a qué se refiere.

Lo bonito es que, aunque tenga fechas, cada persona encuentra qué hacer con ella. Puede llevar citas y pendientes, pero también dibujos, listas de libros, fotos, recetas o notas de lo que pasó en el día. Eso explica por qué aparece tanto entre quienes hacemos journaling.

El papel, los cuadritos y las portadas

Si te gusta la papelería, sabes que hay detalles que dan ganas de abrir una libreta y empezar a usarla. En Hobonichi, uno de ellos es el papel Tomoe River: es muy delgadito, lo que permite reunir muchas páginas en un libro relativamente compacto.

También está la cuadrícula, que ayuda a acomodar la letra, separar una lista o ubicar los elementos de una página. Puedes seguirla para escribir derechito o poner encima un recorte que ocupe medio día. Se presta para las dos cosas.

Y luego están las cubiertas, también llamadas covers. En Original y Cousin, el libro y la cubierta son piezas separadas: puedes cambiar el libro al terminar el año y seguir usando el mismo cover. O elegir otro, claro. Hay colores lisos, telas, ilustraciones y colaboraciones (este año por ejemplo hicieron colaboración con Hello Kitty) que hacen que escoger la parte de afuera tome su buen rato.

Cómo se volvió una tradición

La colección de cada año da mucho tema de conversación. Se comparten los diseños, se comparan las opciones y empiezan las listas de favoritas. Si ya elegiste tu agenda, todavía puedes pasar un buen rato viendo cuál escogieron las demás personas y qué piensan hacer con ella.

Después vienen las páginas usadas. Alguien lleva un registro de sus comidas, otra persona dibuja lo que vio durante un paseo, alguien más combina pendientes del trabajo con stickers (yo merita soy de ese club). Ver esos ejemplos ayuda a entender los formatos y da ideas que quizá no se te habrían ocurrido mirando la agenda nueva.

Esa mezcla de lanzamiento, elección e intercambio se ha vuelto parte del gusto por Hobonichi. La conversación continúa durante el año, con pruebas de plumas, páginas terminadas y agendas que van engordando con todo lo que les pegan.

¿Qué cambia entre una Hobonichi y otra?

Los nombres pueden confundir al principio porque unos se refieren al tamaño y la distribución, y otros a una variante del libro. Vamos una por una.

Original: una página diaria, en pequeño

La Original es el formato clásico: tamaño A6 y una página para cada día. Es compacta y puedes llevarla contigo sin dedicarle demasiado espacio en la bolsa.

Puede gustarte si quieres escribir unas líneas, pegar un par de cosas o hacer un dibujo diario. Si acostumbras escribir mucho de corrido, quizá prefieras el siguiente tamaño.

Cousin: más espacio para escribir y pegar

La Cousin es tamaño A5, el doble de superficie que una A6. Tiene una página por día, calendarios mensuales y una sección semanal con los días en columnas.

Esa combinación sirve si quieres ver tus horarios de la semana y tener, aparte, espacio diario para notas o journaling. También deja más lugar para fotos y recortes. Eso sí: ocupa y pesa más, sobre todo cuando empiezas a llenarla.

Avec: seis meses en cada libro

La Avec divide el año en dos tomos y existe en los formatos Original y Cousin. Usas uno durante la primera mitad del año y el otro durante la segunda.

Si te gusta pegar papelitos, esta opción tiene mucho sentido: cada libro acumula seis meses de materiales. También resulta práctica si quieres llevar menos peso contigo.

Weeks: para ver toda la semana

La Weeks es alargada y angosta. Al abrirla tienes los días de la semana a la izquierda y una página cuadriculada a la derecha. Ahí puedes poner pendientes, una lista de compras, notas o una pequeña decoración.

Es una opción cómoda si te gusta tener la semana a la vista y escribir poquito cada día. Si además usas muchas hojas para listas y apuntes, la Weeks Mega trae más páginas de notas al final.

HON: con la cubierta integrada

La HON tiene las páginas diarias de los formatos Original o Cousin, pero viene con una cubierta dura integrada. Su aspecto es más parecido al de un libro.

Puede gustarte si prefieres escoger un diseño y usar la agenda tal como viene, sin combinar libro y cover por separado.

Day-Free: para escribir cuando tengas ganas

La Day-Free conserva los calendarios mensuales, pero las páginas cuadriculadas no tienen una fecha asignada. Puedes escribir varias páginas un día y volver una semana después, justo donde te quedaste.

Funciona si tus entradas de journaling varían mucho de tamaño o si quieres usarla como cuaderno de proyectos con un calendario a la mano.

5-Year Techo: qué hacías este día hace un año

La 5-Year Techo tiene espacio para registrar una misma fecha durante cinco años. Conforme la vas usando, puedes leer lo que anotaste ese día en los años anteriores.

La idea es escribir entradas breves. Puede ser algo que hiciste, una visita, lo que estás leyendo o una cosa que te dio risa. El gusto está en encontrarte después con esos detalles que probablemente ya habías olvidado.

Antes de elegir por la portada…

Piensa cómo usas tus libretas ahora. Si escribes un montón, el espacio de una Cousin puede venirte bien. Si te acomodas mejor viendo la semana completa, mira la Weeks. Si escribes unos días sí y otros no, quizá disfrutes más una Day-Free.

También toma en cuenta dónde vas a usarla. No se siente igual una agenda que vive en el escritorio que una que cargas todo el día. Y si sueles pegar fotografías, sobres y recortes, considera cuánto volumen le vas añadiendo.

Vale la pena ver fotos de los interiores antes de comprar. La portada te puede encantar, pero la distribución es la que vas a usar durante meses. Primero encuentra un formato que te acomode; después viene la parte ✨aesteric✨

Y cuando llegue, qué le ponemos?

Puedes empezar con lo que ya tienes: una pluma que te guste, la fecha de algún plan, una foto o ese sticker que llevas tiempo queriendo usar. Conforme avances vas a descubrir qué te gusta registrar y cuánto espacio necesitas.

Habrá páginas muy decoradas y otras con una lista escrita a las carreras. También puede haber días vacíos, acuérdate que son un derecho papelero ;) Puedes retomarlos si tienes algo que quieras poner ahí o seguir con el día en el que estás.

En Tokimeki nos gusta ver qué hace cada quien con sus materiales. Así que cuéntanos: usarías tu Hobonichi para organizarte, para hacer journaling o para mezclar las dos cosas? Cuál formato es elegido para este año? Cuéntanos en los comentarios

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